28 feb 2025
YO TE CUIDARÉ
4 nov 2024
Matar a Sánchez
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| Pedro Sánchez abandona Paiporta (*imagen: ABC) |
Lejos de las palabras gruesas en la defensa fanática del presidente del Gobierno como "ha sido un ataque al Estado", "un atentado a la Democracia o a las Instituciones"... La realidad es que ha sido una agresión foribunda a Pedro Sánchez y eso es más grave que todo lo anterior.
Por supuesto, en el cargo lleva la mochila de aguantar el insulto, el escrache de indignación e incluso la rabia ante situaciones de indefensión, caso del pueblo de Valencia en estos momentos. Pero, la historia demuestra que "matar" a alguien, jamás ha servido de nada.
A quienes agredieron ayer a Pedro Sánchez, y eran solo unos pocos, les importa un reverendo bledo Valencia, la DANA y, por supuesto, España. Los alentados por quienes no entienden, o sí, como funciona un estado de autonomías (que habrá que pensar si es del todo válido); que llaman a la rebeldía y dejar de pagar impuestos; que intoxican toda la esfera pública en un bombardeo continuo de bulos; que han hecho bramar hasta al mismísimo rey de las Españas contra las fake news (noticias falsas), tienen un único interés: resumir la intelectualidad a treinta segundos de scroll (pasar pantallas) para vender sus soflamas homófobas, racistas, misóginas y vacías.
La táctica es vieja, "o yo o el caos", pero la propagación del odio personificado en alguien con nombre y apellidos no tiene precedentes en la historia de España. Ni siquiera cuando ETA asesinó con crueldad y sangre fría a Miguel Ángel Blanco hubo un resquicio a la división; ni en el 11M, cuando el Gobierno de Aznar nos mintió con vileza por motivos electoralistas, hubo otra respuesta que no fuese la democracia.
Sin embargo, ahora, el único objetivo es "matar" a Pedro Sánchez, al hombre, al individuo. El odio visceral y la cosificación de la persona da pánico. Algo, sin duda, no está funcionando bien en la sociedad decadente del S.XXI. La Era de la Comunicación está dando paso a la Era de la Desinformación. Ante esto, todos, absolutamente todos, debemos asumir nuestra parte de culpa (el periodismo y la política, desde luego).
Y, dicho esto, si alguien ha tenido la osadía de llegar hasta aquí, quiero decir que la gestión de las consecuencias de la DANA ha sido deplorable, sí. Que Pedro Sánchez tiene su corresponsabilidad en ello, sin lugar a la duda; que la burocracia mata, también y que el pueblo unido hace milagros, demostrado. Pero, no es menos verdad esa que la de reconocer que en la Comunitat Valenciana se han vendido recursos públicos para emergencias por un sillón autonómico y contentar a tres matavacas; que se han hecho políticas urbanísticas deplorables durante décadas, permitiendo construir en zona inundable; que se niegan las consecuencias del cambio climático; que se ha extinguido la limpieza tradicional con pastoreo de montes y riveras, y se han despilfarrado millones de euros públicos valencianos en especulaciones megalómanas sin sentido (o con mucho para algunas cuentas en Suiza).
Pero, no nos engañemos. Al final, todo se trata de matar a Sánchez, porque, muerto el "Perro", se acabó la rabia. O no.
Diego J. López
16 jun 2024
Proyectos literarios
#Escritura #ProyectosLiterarios #Escribir #Novela #NovelaCorta #ProcesoCreativo #LasVocesHablan #Historias #Autoficción
3 dic 2023
I. HALCÓN DE ACERO
Desplegabas tus alas impías sobre los tejados
de aquella ciudad sumida en el caos,
dejabas caer, automática, tu maldad,
sin resquicio alguno a la huida.
Aquellas estampidas,
provocadas por el pánico más atroz,
no eran capaces de retroceder, un ápice, tu chapada coraza;
ni siquiera el llanto atronador de las cunas,
a cuyos filos las nanas apagaban sus notas,
hacia sucumbir tu gesta,
ya apuntada como victoria en tu particular bitácora.
Y no, tus vuelos de idas y venidas,
lejos de aplacar tu insaciable irá a cada mando,
la única traducción era:
más destrucción, más aire malo, más ignominia.
9 jul 2023
🗣️Alto y claro🔊
🔊ALTO Y CLARO🔊
La tierra no sirve para callar versos,
ni la cárcel ahuyenta la libertad
de la lírica herida y su verdad
aunque la práctica avive el desaliento.
La censura no borra estrofas escritas,
ni la represión la voz de los actores.
Ni vetar los besos que libre se excitan,
erradicará del arcoiris sus colores.
Ni puños americanos que dan palizas,
ni desokupas que despliegan zafias lonas
harán callar la voz que en mí habita
para frenar sus deseos de poltrona.
Y si el desvarío prevalece entre la masa,
a falta de la letra que algo les enseña,
cuenten con que no abandonaré mi casa,
aunque, en su trampa, se ceben con mi presa.
Pero el miedo a decir alto lo que pienso,
no vale un voto, ni el filo de sus navajas,
ni sus meapilas y reaccionarios argumentos
ni la prohibición, ni sus ilimitadas patrañas.
Sepan, los blanqueadores del odio
que en este jardín no crecerán sus retoños;
por más mierda que utilicen como abono,
por más mentiras que persigan mi abandono.
Porque mi voz no tiene dueño
más que el viento, mi verdad
y mi total, o falta, de talento.
Diego José López Fernández
08-07-2023
#Libertad #StopCensura #NoNosCallaránJAMÁS #ElFascismoHaMuerto #ElArmaDeLaPalabra #23Julio #LibertadOLucha
23 abr 2023
19 feb 2023
Sección Literatura de Cercanía: Capítulo II
✒️LITERATURA DE CERCANÍA: CAPÍTULO II✒️
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| Portada Formas de disparar un arma |
📚Reseña sincera de "Formas de disparar un arma" (Editorial Mclein y Parker)📚.
✍🏽Autora: María Morales Mora.
🔸¿Te gusta leer? ¿Te gusta escribir? ¿Has cogido alguna vez la pluma? En esta obra, la autora descubre, a través de la lectura, como las pequeñas y cotidianas desgracias; como una varicela infantil, puede combatirse con una buena pistola cargada de palabras. La cuestión es hacerlo con acierto. Por eso, esta historia que navega entre la novela, la biografía y un excelente manual de escritura es la herramienta perfecta para practicar el tiro al relato.
🔸Me ha fascinado la naturalidad con la que María narra los acontecimientos de su vida, entiendo que, algunos, son muy fieles a la realidad y otros están aderezados con los condimentos que precisa la buena literatura para enganchar al lector. Pero, lo que está claro es que la autora se abre en canal. Un ejercicio de sinceridad muy valiente pero que, al mismo tiempo, es la clave del éxito del conjunto del cuento.
🔸Formas de disparar un arma es una obra terapéutica, a la par que pedagógica. En su primera pretensión, María se muestra, encarnada en protagonista, como una narradora visceral que es capaz de abrir sus secretos vitales con el lector para despertar su interés por como una mujer atraviesa etapas vitales cargada de: ilusiones, complejos, miedos, anhelos, frustraciones, rabias, fracasos y éxitos. A la misma vez, avanza, como buena instructora literaria, en una magistral clase de cómo empezar enfrentarse a la escritura creativa.
🔸 María no es la única protagonista, pues, con su pistola, emprende un camino de crecimiento que la hace encontrarse con otras forajidas por los senderos. Otras mujeres, tanto de su pasado y presente familiar, como nuevas voces que le hablan en idiomas que terminará comprendiendo y aprendiendo de ellos. María es capaz en la novela de reconvertir un curso de escritura creativa en un proceso de terapia común con mujeres que no saben casi leer, ni escribir, pero que, sin duda, saben contar historias dignas de bestseller.
🔸Formas de disparar un arma pone en el eje de salvación de la protagonista a la literatura que es una suerte de bote salvavidas. Hace, además, un alegato de la feminidad y el feminismo, en su amplitud de miras. Muestra como el hecho de ser mujer condiciona en la vida, aunque se intente escapar de clichés, la realidad siempre pondrá la lupa mayor en todo lo que hace una mujer por el hecho de serlo y cuando una intenta salir del redil preestablecido, se utiliza esa lupa como agente aniquilador; tal cual los niños instrumentalizan esa lente para quemar papeles u hormigas aprovechando el aumento potencial de un rayo de sol, un efecto lupa que las mujeres sufren de manera constante. Por fortuna, en el caso de María no lo consiguen, aunque sí muestra un rosario de cicatrices en su narración.
🔸En la sinceridad de la autora, me llama mucho la atención que, a pesar de que ella sabe que tiene un arma potente y que sabe dispararla, siempre se termina cuestionando si sabrá acertar el siguiente tiro. Esa autoevaluación, producto de siglos de sometimiento, incluso en su despertar, la hace dudar constantemente de su valía. Por fortuna, siempre acaba dándose cuenta de que no solo es que sirva, sino es que es buena en lo que hace.
🔸Admiro de María su capacidad para ser sincera y no autocensurar su obra. Nada es perfecto. Su familia no es perfecta, sus hijos, sus matrimonios, su carácter, su físico, sus amistades... Eso hace que se conecte rápido con el personaje, que se empatice con él, que a veces provoque vergüenza ajena, otras te rías con sus ocurrencias y también que comprendas y te veas reflejado, porque eso es la verdad: un crisol de sentimientos que fluyen, se entrelazan y forjan realidades.
🔸 Por último, creo que hay que destacar en esta novela el camino hacia la liberación, hacia un lugar fuera del encorsetaniento, a un sitio donde brilla la incertidumbre pero también los aciertos y errores que se fraguan tras tomar decisiones por uno mismo.
🔸 Gracias María por esta instrucción magnífica de literatura y de narrativa; por este diario vital. Es obvio que el hecho de que tu profe de escritura creativa se haya abierto en canal en su primera novela como alumno y lector asombra, admira y atemoriza al mismo tiempo. No es fácil querer emular semejante destreza literaria, puesto el listón donde lo ha dejado la jefa, y mucho menos intentar superarla. Gracias infinitas María Morales Mora por este regalo en forma de novela.
✳️ Apunte: sobre la calidad física del libro, mi enhorabuena a la editorial Mclein y Parker por la pulcritud de su edición, el gramaje del papel, el tamaño y formato, los colores de portada y el diseño gráfico. De veras, la novela es una delicia.
#FormasDeDispararUnArma
#McleinYParker
#MaríaMorales #LiteraturaDeCercanía
#ReseñaLiteraria
12 feb 2023
Sección Literaria de Cercanía: Capítulo 1
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| Portada de Palabra de Sal |
✒️LITERATURA DE CERCANÍA: CAPÍTULO I✒️
📚Reseña sincera de "Palabra de Sal"📚.
✍🏽Autora Mónica Collado.
🔸Para empezar, he de reconocer que me he equivocado leyendo la obra de Mónica. La novelista es autora de dos trabajos literarios, "Palabra de Sal", la novela con la que obtuvo el premio Vargas Llosa y "Amor Doncella Cierva", una historia novelada exquisita que sobrecoge y que, por momentos, confunde narrativa con lírica. Y digo bien que me equivoqué, porque es tanto lo que me llegó el segundo libro que "Palabra de Sal" lo he meditado en base a ese goce. A pesar de que guardan algunos paralelismos simbólicos en torno a la ruralidad y el papel de cada miembro en la comunidad y las relaciones afectivas con la familia, ni la técnica narrativa, ni el lenguaje y me atrevo a decir que ni la intención se parecen.
🔸Dicho esto, comienza mi reseña. Mónica ganó el Vargas Llosa por algo, de eso no cabe duda. En "Palabra de Sal" se hace una radiografía de la España rural del último tercio del S.XX que aún mantenía, en esencia, la conexión con la tierra, la convivencia con la leyenda, un lenguaje radical con la naturaleza y el orden establecido.
🔸Al mismo tiempo, es capaz, a través de una niña de ocho años, Corina, poner todo ese pequeño e inabarcable mundo desnudo ante el progreso, el cultivo intelectual y las continuas fugas hacía una evolución voraz que no termina de saberse si es más negativa que positiva.
🔸Hay temas tratados con una sutileza extraordinaria, un lenguaje elegante y una brillantez dialéctica excepcional: la culpa, el sexo, la vergüenza, la locura, los complejos, la relación entre padres e hijos; la relación entre suegras y nueras y con una maestría y belleza supina la muerte.
🔸Corina vive un despertar. A pesar de su corta edad es una gran observadora. Filosofa con su entorno, va haciéndose preguntas sobre su mundo; para algunas encuentra respuestas, otras se le enquistan.
🔸Es un retrato muy realista del campo andaluz, de lo que significa venir de la tierra, de como las cosechas, el trabajo duro de los padres y el sacrificio logra que los "polluelos" salgan del nido y sean capaces de colonizar ciudades, conocimiento y libros, mientras se van arrancado de los muros del cortijo que no deja de comenzar a ser casi un escenario pintoresco que enseñar a los amantes de lo bizarro.
🔸En definitiva, en "Palabra de Sal" hallará la historia de una mujer de ocho años, de cómo aprecia el mundo, pero también de cómo éste la aprecia a ella. Qué focos se ponen sobre su cabeza y qué papel le va tocando interpretar en cada momento.
🔸Es muy destacable la capacidad de Mónica para describrir utensilios y aperos, estancias, ropajes y demás instrumentación campestre y rural. Se nota que, por mucho que haya estudiar, ese campo semántico no le es ajeno y es por eso que quizás es fácil entrar en la historia, porque la autora la cuenta desde la verdad más absoluta. Hay escenas que son difíciles de describrir si no se han vivido. No hay más expertos que aquellos que han experimentado el ruralismo en sus propios carnes, si no ¿cómo es posible diseccionar una matanza con tanto detalle? Ya os lo digo yo, imposible.
🔸Por tanto, recomiendo cien por cien su lectura y lanzo un mensaje al mercado literario; es una pena que una joya como esta esté "escondida" en algunas selectas estanterías porque esta es literatura de verdad.
#PalabraDeSal #MónicaCollado #LiteraturaDeCercanía
#ReseñaLiteraria
6 abr 2022
LARGA TRAVESÍA
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| Bahía de Cádiz un día gris y lluvioso |
La travesía había resultado durísima. Después de haber surcado en aquel neumático más de cien millas por aquel mar del norte habíamos acabado en un punto incierto del mapa; tan sólo nos quedaba lanzar un SOS con la esperanza de que alguna alma caritativa viniese a rescatarnos. Por desgracia, se hacían muy frecuentes aquellos casos en aquel frío archipiélago de Jutlandia. Quizás, en previsión de las llegadas masivas que recibían de sus vecinos alemanes, ¡quién iba a imaginar eso meses atrás!, nos ataviaban con una capa que nos servía de abrigo tras tanta calamidad.
Aun en aquellas circunstancias, existían compatriotas que luchaban en su ego por quedar por delante de los demás, «so imbécil, no ves que aquí estamos todos atrapados y que somos carne fácil, vamos a tener un poco de empatía», pensaba yo para mis adentros.
Me empeñé en superar mi propia marca de resistencia y, en no pocas ocasiones, me mordía la lengua para no pegarle un soberano guantazo a algunos compañeros del improvisado navío que nos mantenía a flote a duras penas. Creedme, no era tarea fácil, pero no podía consentir que todos los pasos que había dado hacia delante quedaran a expensas de una borda maldita a la que todos temíamos caer.
Llegamos a tierra y yo salí corriendo, quería desaparecer lo más pronto posible de aquella caterva de catetos y malas personas. Pude apreciar algunas montañas de pacas en un campo cercano y me construí una cabaña para guarecerme. Me quedé dormido, el marcapasos me iba a mil por hora y no podía darle tanto trabajo.
Desconocía cuánto tiempo había pasado, pero al despertar me vi tumbado en una cama; todo parecía tranquilo y Paca, una soberbia señora española, me ofreció una rica sopa caliente, «no sé cómo existe tanto masoca», sentenció sin cortarse.
Por Diego J. López
21 mar 2022
VEINTIÚN VERSOS DE POESÍA
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Ante el ruido del mundo, poesía,
y para la guerra y la desidia,
ante los cañones de artillería,
como bálsamo y amnistía.
Para el odio que corroe, poesía,
ante las mafias que a la vida porfía,
frente a las armas y balas de envidia,
para frenar invasiones sin justicia,
cuando las voces claman valentía.
Como belleza y para negar la carestía
aparece siempre, poesía,
para calmar la blasfemia
y dar cabida a las risas,
y que nada se sienta objeto de la rifa
de una tómbola a la deriva.
Átame contigo, eterno, poesía
pues quiero respirar por tu guarida,
ambos hibernando por la vida,
y que pasen, lentos, junto a ti mis días.
Siempre tú, poesía.
Solo tú, tu luz, tu lírica.
✒️Diego J. López ✒️
❤️ 21 de marzo Día mundial de la poesía❤️
2 mar 2022
TODO LO PUEDE
🌬️ El viento soplaba, lo había hecho desde el principio, aunque jamás sus bocanadas alertaron sobre el punto cardinal del que partían. Los envites eran continuos y, muchas veces, las bofetadas de su cólera arreciaban en las estructuras, sin que estas hubiesen tenido previsión para guarecerse. El tiempo sabía que él era el único que podía superar a tan colérica rabia que movía al invisible elemento.
🌬️Era consciente, tanto como ese niño travieso que observa a sus iguales desde una atalaya, de que podía pararle los pies al enemigo, a ese que durante eternidades se concentraba en molestar al conjunto de los mortales; aunque estos no tuviesen, ni la más remota idea, de quién era su aliado.
🌬️Aquel viento tampoco cejaba en su empeño de embravecer las aguas del mar para que ni marinos, ni piratas encontrasen la paz en sus aguas, a veces, tan profundas que perdían su tonalidad azulada para dar paso a un morado intenso que se antojaba en abismo.
🌬️Eolo seguía haciendo de las suyas y tan siquiera la férrea montaña, impávida, con su majestad atronadora, tornó en timidez la fuerza con la que disparaba aquel desaforado huracán. Ella aguantaba con estoicismo la afrenta, sin negar el dolor que le provocaba el desgarro de la erosión que incidía en sus laderas.
🌬️Tras aquella depresión de la geografía había un árbol, frondoso y sano, con unas ramas que servían de cobijo a las aves y a las crisálidas que hibernaban. Abrigaba, pues, en su follaje con amor inconmensurable una nueva oportunidad para la vida, dejaba que la libertad de aquellas criaturas le diese sentido a todo el esplendor del que gozaba. Ese pequeño universo fue arrasado, en segundos, y el rastro de lo que dejaba formaba parte de la mochila que, tras de sí, iba dejando el vendaval aniquilador. Cuando el viento se topó con la nada, se disipó, sin contemplaciones, ipso facto.
🌬️Su falta de lealtad hacia la existencia borró del reloj la bondadosa sonrisa con la que lo había observado y rompió, abruptamente, la amistad que los unía. Mas, el tiempo siguió marcando su tictac, mientras el aire había sucumbido ante la nada, para siempre y hasta el final; sin encontrar ni un soplo al que atenerse. Y el tiempo fue el único que pudo con todo y siguió, sin mirar atrás.
Diego J. López
ebrero 2022
17 dic 2021
SIN MÁSCARA
Son tantas las veces que pienso,
en el intento de mi arrogancia,
que no es broma lo que invento
que llego a creerme mi mentira.
Y la elevo como a la hoja el viento.
Mas, la conciencia me pesa
y, en ningún caso, me da aliento,
e intenta evitarme la participación
en despojos y vanos intentos.
En lucha los latidos con la razón
se ahogan, sin piedad, en el lamento,
ya que no dan luz a la solución
pero sí de bruces en la malicia del evento.
Quizás, agotada de tanta desidia,
se acabe mi vida y se me agote el tiempo.
Y todo será frugal, y se esfume.
Pues, sin sentido avanza lo que defiendo,
y me doy cuenta, y me desgarra.
Hoy, en la nada, he puesto fin a mi talento.
Ya no hay remedio a tanta amalgama,
la mentira ha quedado al descubierto.
Me es imposible cubrirme en la excusa,
cuando mi máscara ha caído, definitiva, al suelo.
Por Diego J. López
17-12-2021
11 nov 2021
ILUMINADO
El foco nunca fue lo mío.
Creí, siempre, que la luz genuina
resultaba más interesante al mundo,
al menos, más que aquel atril en alto
y el sin fin de pantallas
que sólo atendían a ampliar,
de la manera más artificial,
el discurso vacío
del que, tan siquiera, lo escribe.
Abajo, escuchando los adeptos
se afanan entregados a los flashes.
Tan patético,
pues al certero oyente,
lo suelen mantener lejos.
A la par, el que no busca nada,
ni siquiera un futil saludo,
pasea los rincones
donde se halla su paz,
esa que tanto bien le propicia,
mientras que los ecos
de las voces altaneras,
se diluyen sin remedio
y el fulgor de la conciencia,
la propia,
lo refuta en su triunfo, inequívoco.
Diego J. López
11-11-2021
2 nov 2021
EL TREN PASÓ EN LA NIEBLA
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| Conferencia Memoria viva de Casas Viejas |
Camaradas, el hambre grita
y tenemos que prestarle nuestras gargantas
para la lucha utópica del pueblo
bajo proclamas y pancartas.
El hambre, ¡hermano!, nos fulmina
y las estrechas lindes que nos dejan
se hallan lejos de garantizar el sustento,
pues es grial de los señores
de una gleba aniquilada.
¡Luchemos hermanos! por la tierra,
ya que, tumbado el derecho de pernada,
no les dejemos nuestros vientres
a los que de ayuno nos matan.
¡Icimos las voces al cielo!
y que resuenen los ecos
a la par que tus tripas sin papas.
Y que se enteren, todos,
de que la lucha se gana con la palabra,
a pesar de los tiros y la soga
y las fulgurosas antorchas,
no sucumbiremos a la errata.
¡Avancemos! Sin miedo al dolor,
pues el tren pasa de día
aunque la niebla lo oculte
y creamos que la protesta,
sigue en pie su cita
aunque ayer las elites, la conluyeran.
La ilusión en nuestros cuerpos
siguieron en la ignorancia
Y, en vez de sacarnos del error fatal,
fue, nuestra confusión, la excusa
para el exterminio del que grita
y busca su libertad y el pan.
¡Sigamos quebrando nuestros huesos!
en las brasas de aquel fuego
y nuestras cabezas como trofeo
de los pudientes con dinero.
El hambre, siempre el alimento
que, cuando escasea, falta el seso,
y queriendo repartir ganancias
en las bandejas del equilibrio
no era la solución, esa, para los señoritos
al ver peligro al vasallaje.
¡Bramemos, en el ígneo consuelo!
de las pieles que se agotan
entre los chozos y el desconsuelo,
mas el humo es libre y sube
hasta lo más alto del techo
y, cuando toca el fin,
solo, detrás, se halla el universo
para continuar con el afán
del testimonio de tus recuerdos.
Y el tren había pasado,
tras la niebla densa en la mañana
y, sin saberlo el colectivo,
avanzaron con las proclamas
y no desconvocaron, camaradas,
razón por la que fijamos en el mapa,
como el estigma y la errata
de una república que en ciernes
sus albores emanaba
y con sus múltiples defectos
y con sus bondades y deseos.
¡Unámonos! Hermanos, camaradas
ante la ignominia y la infamia
y en el genocidio de nuestras almas.
Los chamizos, pobres, fueron prendidos,
aún así, no vencieron a la parca
que, aún ávida de ánimas,
mantuvo la historia bajo llaves,
escondida como badajo de sus campanas.
Hoy, con pocos candados,
pero con más burocracia que vergüenza,
reivindicamos tu injusticia,
cómo causa de nuestra pena
y resuene, así, siempre tu nombre
mi valiente Casas Viejas.
Diego J. López Fernández
31-10-2021
21 ago 2021
PSIQUE
Juegas, a veces, en el receso,
aprovechando la calma de mi vorágine
y te haces tan elocuente
que la arritmia se apodera
de mi sosiego y lo destruye,
impío, avariciosamente ávido.
El frenético destino de mis desvelos
se turba, desafiando mi estabilidad
rebosando mi emoción en altibajos
que, serrados, me aturden.
El descanso se aniquila,
ante las acrobacias de mi desvelo,
y me hallo frente a mí,
sin encontrar, en cualquier caso,
el segundo de consuelo
que tan desesperado busco.
Ahora, en el ostracismo del olvido,
poco suena el teléfono para la compasión,
si bien, en los albores de mi declive
mostré preocupado mi tensión,
hoy, en pocos soy recuerdo
y, entre menos, preocupación.
Todo se salda con una breve mención
en alguna tertulia ufana
que se aleja de mi situación.
Entonces, toco el techo de la angustia,
el estrés de mi sumisión
para acabar abatido,
sin gracias, ni perdón,
sin premio, ni risas,
sin reconocimiento, ni galardón.
Ahora yo, entre prozac y valium,
en químicos deposito mi prisión,
aquella de la mente en firme
que me atormenta sin dirección.
Me afano en castigarme, aún sin saber,
el origen de mi fatal pecado,
que no es más que el peso de la virtud
de considerarme imprescindible
en el tiovivo de lo efímero;
aunque la voz interna me alumbrase
decidí la tiniebla, per me,
y, en la lógica aplastante,
descarrilé de la vía que me había fabricado
con traviesas de humo
que atormentan hoy mis días
y discrepan de mi equilibrio.
Dejaré salir todo aquello que me aflige
y correré hacia la claridad de lo simple.
Destensionaré la pulcritud de la entrega,
porque no hay mejor recompensa
que las bondades de vivir
despojados de la gloriosa elocuencia
y veré en la simpleza
una aliada, necesaria, que con destreza
aspire a bajarme de la nube
para plantar mis pies en la tierra
y decirme, con sabía experiencia,
que mi mente es vergel que, regado,
es excelso en grandeza.
Y, si para tal fin preciso de apoyo,
no dudaré, en caso alguno,
en disponerle mis enojos
ante los de la psique doctos
y seguir con devoción sus pautas
que, a la calma en la balanza,
equilibren todos mis males.
Aprender de la vida que el peso,
cae por inercia a la nada
y, si no atisbas el fondo,
desapareces, sin darte cuenta,
y lo hace, también, tu preciado y complejo universo]
que, al prójimo paralelo,
poco le importa, si no es puntal de su techo.
Protégete, amigo, de los males
que nos acechan sin verlos,
porque sus peligros se adhieren,
sigilosos, sin saberlo,
y, cuando eres víctimas de ellos,
la telaraña por su peso
te atrapa, hasta dejarte en los huesos.
Libre seamos de todo mal y espantemos
a los fantasmas que al placebo
ya no reaccionan, ni por miedo.
Blindemos la falsa fortaleza que creemos
nos protege sin forjar sus cimientos.
Por desidia, por destiempo
y que, después, ante el desborde,
impertérrita la invocaremos.
Mas, si no labramos sus raíces,
desamparados y sin consuelo,
ante el mal, nos hallará hueros.
Por Diego José López Fernández
21-08-2021
7 may 2021
TUS DÍAZ's TIENEN NOMBRE
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| Yolanda Díaz, Isabel Díaz y Susana Díaz |
Nunca antes tantas Díaz habían acaparado la atención de la opinión pública. Cada Díaz con su cara, con sus particulares formas y sus discursos dispares que acaparan, en cada una de ellas, su intrínseca impronta y su manera particular de entender el servicio público.
Pasamos por la Díaz sutil, de discurso impecable, fluido, sencillo pero claro y contundente, para desembocar en la Díaz de cara amable, llorosa impostada en los peores momentos de la pandemia y alegre chulapa jocosa que reivindica las cañas después de un fatídico día de trabajo en plena campaña electoral. Acabamos con la Díaz del otro lado del Guadalquivir, que, segura de sí misma, hecha en su barrio y ávida ganadora en las distancias cortas, pone el punto y seguido a una ristra de Díaz que, lejanas entre sí, comparten su incapacidad para dejar indiferente a la opinión pública.
Además de la poliédrica faz de estas Díaz, cada una de procedencia dispar, tanto familiar como geográfica, encierran, per se, las vertientes diversas de lo que puede ser un manual de estilo político que les confiere una etiqueta reconocible a leguas y, en el fondo, eso han sabido hacerlo a la perfección, para bien o mal.
La discreta Yolanda, desde las trabajadas tierras de Galicia, donde el minifundismo y las luchas obreras rurales han enfrentado históricamente una manera de vivir hacia dentro. De cuna comunista, sindicalista y reivindicativa envuelta en el carácter propio de su tierra discreta, pero tenaz de rudeza contenida, atada de pies al terreno en el que se posa con firmeza. Sin hacer ruido, paso a paso, sin llamar la atención, poco a poco, sin aspavientos llegó y no ha dejado de hacerlo desde que decidió prestar su nombre a la noble tarea de la política. Como si fuese fácil, ha sido concejala y ahora vicepresidenta tercera del Gobierno de España, sin darse importancia y constante. Ahí es nada
Antagónica de la anterior se presenta al mundo Isabel, de cara agraciada, dulces facciones y espontaneidad juvenil, reina del hacerse notar con una falsa modestia que la precede sin remedio, pero que le es natural. Una mujer de imagen elegante, sin grandes elocuencias en su indumentaria, incluso de lenguaje corporal cercano, encierra un instrumento que pocos se atreven a utilizar en política y es tener menos vergüenza que miedo. Es echada para adelante, se involucra en cualquier acumulación de agua estancada para salpicarla y hacer de la podredumbre una onda expansiva. No oculta sus limitaciones intelectuales, incluso se sirve de ellas para acercarse al pueblo y contarles en premisas, no en proyectos, las proclamas que, en cada momento, se quieren escuchar. Cortoplacista en sus decisiones, hábil para dar la vuelta a la dificultad que entraña la gestión pública y circunscribirla a discursos banales, prosaicos, que se compran y se venden en el peor mercado de la inmediatez y el tan loado “postureo” que se reivindica en una sociedad que vive inmersa en el aquí y ahora para ayer. Desde el centro del reino ha llegado para, parece, quedarse un tiempo.
Inflexiva, diametralmente opuesta a la Díaz del norte y difícilmente entroncada en las estirpes de elitismo pop de la del centro llegó para acaparar titulares desde el sur Susana. Querida por muchos, menos querida por otros muchos e incluso detestada políticamente por sus aliados naturales es una mujer curtida en batallas. Susana es de capote y de encuadrarse la montera para salir a los ruedos y enfrentarse a los toros que le vengan. Ella los capotea, a veces, sin acierto y, otras tardes, saliendo a hombros. De Sevilla al mundo, ¡qué digo!, de Triana al mundo. Si algo la honra, a pesar de sus errores que han sido y son muchos, es que vive en socialismo y jamás ha dejado de hacerlo. Cohabita en su mismo barrio, en su mismo pisito, lleva a sus hijos al colegio público que les corresponde, utiliza siempre la sanidad pública, anda por la calle, escucha a los vecinos, es de barrio y en el barrio se queda. No debe ser fácil cuando lo has sido todo en Andalucía, una tierra grande, de fuertes raíces de izquierdas y con espíritu de lucha, y tras muchos traspiés políticos que no invalidan su trabajo personal y los muchos años dedicados a las siglas que deben seguir sirviéndole, ahora afronta un posible ocaso, quién sabe, si con su más que probable retirada, poder volver a recuperar lo que jamás se debió perder. La tercera Díaz, fuerte, valiente, ambiciosa en el buen sentido de la palabra, dura en sus decisiones, decidida en las batallas, mujer que no se achanta pero que, si bien es cierto que es sencilla y honesta consigo misma, sí que tiene ese punto de sal sureña que denota su afán de protagonismo y hacerse notar, algo que, por desgracia, a las mujeres en esta sociedad de evolución lenta, incluso que involuciona por momentos, no se les termina de permitir.
Son tres Díaz que no sabemos si relucen más que el sol, pero lo que está claro es que ellas se han encargado de brillar por sus aciertos o por sus nefastas decisiones, pero siendo ellas. Tres ítems de la política actual que comparten apellido, casual, pero que las separa todo, menos el ejercicio de la vida pública. Tres caras, tres caracteres, tres mujeres que gusten, o no, están y se reivindican.
Tus Díaz tienen nombre, Yolanda, Isabel y Susana. Tres cafés que pueden llegar a ser interesantes, en algunos porque aprenderías, en otros porque estarías cómodo y en otros porque nunca está de más disfrutar de un “relaxing cup with café con leche in Plaza Mayor” (Ana Botella) porque, si bien no puedes sacar mucho de donde no hay, las vistas al Madrid de los Austrias ya valen, por sí mismas, ese ratito.
Decía Machado que “una de las dos Españas ha de helarte la sangre”, pues yo, parafraseando al prodigioso literato, digo que algunas de las Díaz me han convertido en muñeco de hielo, otras han estado, puede que pasen y me quedo con lo bueno que han dejado y las que pisan con firmeza que nos den tardes de glorias, porque falta nos hace entre tanta pandereta y circo de múltiples pistas.
Por Diego J. López
26 abr 2021
LUCHA
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| Fosa común Villamartín |
a vivir una eternidad
a tu cuerpo anhelando
haciendo de la ansiedad,
esa que me aleja de tu lado,
el yugo de mi verdad,
del piciado legado
al que, sin humanidad,
nos someten, sin pensarlo,
las élites de la maldad
con sus buques armados.
Sin piedad,
aterrados,
y en soledad,
ante las riendas de los amos,
me hallo buscando la libertad.
Por Diego J. López
25-04-2021
8 ene 2021
HERIDA SIN CURA
Borraste de tu faz
esa sonrisa amarga
que hacía de tus comisuras
una vulgar fuente de hiel
de la que jamás bebí.
Enraizaste en tu odio
ese deseo de venganza insano
que te ha demolido el afán
del más mínimo atisbo cuerdo,
desatando tus males en fuego,
que te aniquila sin remedio.
Qué penosa realidad
esa que te hace sucumbir
al espejismo más banal.
Ruina la de tus cimientos
basados en aire fatuo
que se disipa, sin piedad,
dejándote el hedor de lo podrido,
como la única ofrenda
de tu merecida degradación.
Por Diego J. López
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11 nov 2020
MIS SIETE PECADOS CAPITALES
ENVIDIA
Sentía que tus oropeles y lujos,
eran dignos de colgar en mi cuello,
haciéndome partícipe de su embrujo,
encumbrando, en mí, sus destellos.
Quise parecerme, sin tapujos,
a tu existir colmado de sueños bellos
que en mis pesadillas crujo
como látigo de envidioso descabello
al que tu fortuna sedujo.
PEREZA
Cuánto trabajo describirte
y mostrar tu frío rostro, tu dejadez.
Hacer pública tu esencia
con la desgana de mi ser,
y la vivencia procrastinada
subyugada a la pereza sin fin.
Qué triste desposeer el ansia
de descubrir tus rincones ocultos,
por carecer de interés para mí,
esa vida tuya, tan oscura y rancia,
sin atisbos por merecer.
GULA
Cinco son los delitos de placer,
con los que provocas a mi paladar,
salados los vicios de azúcar,
y amargos de ámbar
que alejan el agrio affaire
que ácido se encumbra.
Sea la gula mi pecado mortal,
y embriague a mis sentidos,
en las llamas de eternidad vital.
AVARICIA
Me quedé con todo,
con lo malo, con lo bueno,
con lo que me hacía daño
y con lo que me elevaba al cielo.
Me quedé con el oro
y con el ajuar mísero,
con las joyas y el joyero.
Lo quise todo y todo tengo,
con avaricia, sin miedo
lo tengo todo
y todo me lo quedo
arriesgando siempre
a encontrar el bolsillo muerto.
IRA
Lo intento a cada instante,
pero mi impaciencia sufre,
y mi irascible semblante
a la ira sucumbe.
¡Cuánto me gustaría anhelarte!
Y de mi razón alejarte,
abandonar a su suerte
este vacío que quema
y me deja inerte,
sin ganas, sin horizonte.
Fuera, porque dañas
lo más oscuro de mi alma,
y me haces tuyo, sin quererlo,
y me hundes sin remedio.
SOBERBIA
Tenías razón y lo sabía,
aún así, te hostigué,
hasta el confín de mis días.
Amedrentando tu fe,
maltratando, sin piedad, tu vida,
dejando en tu alma la sed
de mi soberbia incomprendida.
No supe torcer
mi ansiedad de cobardía
y por quedarme en el retén
de mi patética desdicha
hoy sufro excelso tu desdén
reacción, por razón, merecida.
Y me hundo sin tu piel,
por mi actitud fallida.
LUJURIA
Imposible no encadenar mi carne
a tus volúmenes de piel,
a la orografía perfecta de tu ser,
donde braman mis venas en sangre,
hacia el cauce de tu sed.
Allá donde la lujuria antes
es pecado y a su merced
me aboco sin desplante,
asumiendo sin remedio mi perder
Diego José López Fernández
1 sept 2020
CUALQUIER 8 DE SEPTIEMBRE
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